sábado, 26 de mayo de 2012

Evento. Yo quería más.







Hoy he estado en varios eventos, uno de ellos mortal de aburrido, otro familiar y un tercero que no ha estado nada mal, pero me ha dejado mal sabor de boca. Yo, quería más.

Quería que ella se hubiese quedado más tiempo y así hablar, de esas cosas que intuíamos y al fin nos lanzamos a contarnos, no sin dejarme la boca abierta, ante una apreciación que posiblemente sea la verdad más absoluta sobre lo que nos contábamos y del individuo en cuestión. Me ha alegrado mucho verla, tan guapa como siempre y cercana. Pena que se haya tenido que ir tan pronto a recoger a su amor, que salía del trabajo.

He visto caras y caretos conocidos, unos más y otros de coincidir en otros eventos de otro calibre, pero allí estaban, con sus curiosas y no diré "críticas" miradas por no ser mal pensada, pero eso en mí es algo imposible. Soy mal pensada en todo lo que tenga que ver conmigo y convierto entonces en transparente, (eso imagino) para no dañarme, al menos. 

Pero mi mal sabor de boca era porque pensaba en iba a estar allí alguna de las tres, al menos. Y nada, mi gozo en un pozo de mierda seca. Sobre todo tenía ganas de ver a la persona que durante un tiempo fué una de mis mejores confidentes. En la actualidad no me habla, yo insisto, pero parece que soy la madrastra de cenicienta, o la malévola reina de caperucita roja... (si nos quedamos con la versión que en breve, se estrena de Tim Burton), yo no me enfadaría por no ser la más bella del reino, puesto que soy un ser al que gusto a un sólo hombre y a algún que otro animal peludo. Pero como digo, cuándo me entra la vena conciliadora y ante todo razonable y sincera, la insistencia hacen que intente contactar sólo para decir una palabra mágica a esta personita, ya no sé si gran personita o las malas lenguas no la describen como tal, pero es tan difícil sacar la máscara de alguien, que puede llegar el momento de no saber si la máscara pertene a su dueño, o la máscara se adueñado del mismo. 

En fin, a pesar de mis temores, allí he estado, lo he pasado bien, siempre lo hago ya que por suerte, voy en buena compañía, pero yo quería más. Malditas!!!!!!!

jueves, 24 de mayo de 2012

Historia de una terapia II







Como "niños grandes" así hay quien lo define, pero yo desde luego, pagaría por volver a ser una niña pero pequeña. En fin, (después de que la gata me acabe de patear la cabeza prosigo) el panorama era muy extraño, el silencio incómodo y las miradas esquivas. E. nos animó a que alguna se animase a presentarse y Teresa se animó, este era su segundo año de terapia de grupo, tenía un hijo, 35 años, estaba mal ya que había fallecido un cuñado al que quería mucho hacía poco, era lesbiana y muy gorda, desaliñada pero con una voz muy suave y dulce, ¡menudo contraste!, estaba sentada a mi lado y así sería hasta que dejó la terapia. Somos seres de costumbres y al siguiente lunes de las presentaciones, todas nos sentamos en la misma silla que la vez anterior y así ha sido hasta que han terminado estos dos años de terapia.

Luego habló Rosa, la mami del grupo por la edad, por el aspecto y hasta por la manera de dirigirse a las demás, claramente el resto éramos más jóvenes. Rosa con su pelo escarolado, contó que ya había estado en otra terapia, pero de esas que hay muchísima gente, que tenía dos hijas, una de ellas hacía poco que había superado un cancer con 22 años o así, que no trabajaba ya que había conseguido la invalidez absoluta y comentó que su familia no estaba muy de acuerdo con que acudiese a la terapia. Rosa era la otra que estaba a mi otro lado.

De repente se lanzó Ana (cariñosamente la loqui), ya que había muchas Anas, que nos contó que tenía 38 años, que trabajaba en un Foster de camarera y que ella venía a la terapia a curarse, hablaba muy rápido, puro nervio. Destacaba de ella su larga melena rizada y bien cuidada, nos contó que vivía con su padre, todo esto en 1 minuto y luego se calló.

Después me miraron a mí, sólo quedábamos dos por presentarnos y así lo hice. Dije mi nombre, edad, profesión y que nunca había participado en una terapia de grupo, esperando sacar el mayor provecho de ella, dando por sentado que todas teníamos el mismo diagnóstico. Conté que esos momentos me encontraba bien dado que estaba con los preparativos de mi boda y eso me tenía muy liada y entretenida. Que llevaba años de psicólogos/psiquiatras, pero en la actualidad parecía haber dado con un buen tandem médico.

Tras las enhorabuenas por mi próxima boda, falta Anita, la peque por hablar. 21 años y acudiendo desde los 6 al centro de salud mental, no tenía hermanos y lo que sí tenía eran muchas preguntas que empezó a soltar como si las hubiese estado preparando mientras el resto hablaba. Estudiante de educación infantil en la universidad y aparentemente tímida...

Ese era el grupo que formábamos, cinco chicas y la psicóloga y la psiquiatra como terapeutas del grupo. Medio año después aparecieron dos más al grupo. Mujeres tambien, durante ese medio año, las que allí nos encontrábamos entramos en la "onda" de la terapia, del grupo y de alguna que otra desavenencia que terminó con la marcha de Tere. O se iba ella, o se iba Ana (loqui) el odio fué creciendo por parte de Tere hacia Ana, hasta que un día hubo una agresión física, tras doscientas verbales, que puso fin a la presencia de la "gran" Teresa.

sábado, 19 de mayo de 2012

Historia de una terapia I


Ya han pasado dos años, y ¡que de cosas han pasado en estos dos años!, allí donde nos reunimos todos los lunes el grupo, hoy por hoy casi dado por finalizado.
Recuerdo el primer día. Estaba en la sala de espera y miraba a la gente que estaba allí sentada esperando y preguntándome si ese o aquella, entrarían a la puerta donde rezaba "sala de grupos".  La verdad es que no acerté una, pero era inevitable no mirar, observar, a esas personas a las que en teoría y con el tiempo. desnudaría en mente, quedándome más desnuda que si hubiese sido sólo en cuerpo. 

Las 9:30, sale de su despacho E. terapeuta del grupo y casualmente mi psicóloga (al menos ya conocía a alguien), abrío la temible puerta y dijo que fuésemos pasando los que teníamos grupo. Lentamente me puse en pié a la par que sentía como otras personas lo hacían y se dirigían donde estaba E. e iban pasando a la habitación dispuesta de sillas, formando un círculo - tal cual puede verse en la imagen- y ocupamos un lugar cada uno. Todas las personas que allí estábamos entre terapeutas, E. y R. (psiquiatra del grupo) éramos mujeres. De diferentes edades, aspecto o estilo, pero sí todas mujeres y todas calladas.

Comenzó a hablar E. presentándose y dándonos unas directrices a cumplir mientras durase el grupo, un año o dos, puntualidad, nada de contacto fuera de esa hora y media de terapia, presentó a E. y luego nos invitaron a que una a una fuésemos presentándonos y contando por qué creíamos que estabamos en tal grupo...

jueves, 10 de mayo de 2012

La cosa viene de lejos

Ya me lo dijeron los amigos, los colegas, incluso mi madre: "no dejes a esa chica", pero yo necesitaba más. Más de todo, más de la vida cotidiana sin saber lo que iba a pasar, más de subir o bajar de ir o de venir, sin tener que dar siempre explicaciones, más imprevisibilidad en mi vida, más libertad en descubrir el mundo fémino, mirar sin tocar joder, que tampoco pasaba nada. Más y más sexo.... que iluso. Pero era cierto, cuatro años con sus meses y días, era el tiempo suficiente para querer dar un cambio a mi vida tediosa. Así que terminé con ella. La quería, es no lo puedo negar, pero mi necesidad de soledad era más fuerte que nada. Ella tomó la decisión de no mantener ningún tipo de contacto, todo ello galardonado y hornamentado de más de un insulto que no era malsonte al oido, pero sí doloroso. Comencé al fin mi periplo por mi nueva vida. Durante un tiempo estaba perdido en mí mismo y tanto mundo. Hasta que llegó un día en el cual estaba preparado para todo. Era el comienzo de mi nuevo yo. Fiesta desde el jueves al domingo, quedar para echar pachangas, retomar viejas amistades de cerveza en el parque hasta la madrugada, mirar y babear con las niñas de los garitos, posteriormente intentar ligar con ellas, el problema es que el alcohol siempre venía antes de mi postura de galán, y la jodía como es normal. Pasados unos meses, me dí cuenta que ligar, aunque fuera para echar un casquete, si no era con el troll del lugar, no era cosa fácil, y para un par de polvetes que conseguí, uno en mi coche (había olvidado lo incómodo que era) y otro en un baño de una disco con olor a pis y pos y entre el jaleo de coordinarse, tener cuidado de dónde apoyarme y ver que sí, ambas tenían unas tetas impresionantes, (pero con el sujetador puesto) empecé a extrañar a la que ahora era mi exnovia, con la que no hablaba desde hacía muchísimo tiempo. Y no era únicamente por el sexo, la confianza hace que las relaciones sean la leche, sino los cariños del después, el dormir oliendo su pelo del después. La peli que podíamos ver mañana.... Me dí cuenta de mi error, pero digno de mí, me calle como una puta y continué saliendo y llegando etílico a casa. Hasta que así como de repente un día me convertí en mi nuevo yo independiente, un día decidí no salir y otro y otro. Sólo la recordaba a ella, a la cotideanidad que parecí aborrecer, a tocar su piel. Así que me armé de valor y la llamé pero salió una voz robotizada, que me decía que ese número estaba dado de baja. ¿Cómo?!!!!!!! Me armé de más valor aún y llamé a su casa, la barbilla me llegó al suelo de lo mucho que abrí la boca, cuando su madre me dijo que estaba en el extranjero hacía varios meses, pero cuando hablase con ella la diría que había llamado. Esperé unos días, unas semanas, y mi depresión iba en aumento. Ya me lo dijo la gente que me quiere y estima, no la dejes, te arrepentirás... Sigo arrepentido y joder, sigue sin llamarme después de 5 meses de espera. Y sé que la espera será infinta. Así, que volveré a llorar en silencio, porque los tios tambien lloramos y volveré a intentar recomponerme otra vez, para vivir la vida, la puta vida y las malas decisiones que tomamos mientras la vivimos.

martes, 8 de mayo de 2012

Little Wing

Bien, ella está caminando por las nubes. Con un circo en su mente dando vueltas. Mariposas y cebras, y rayos de luna, y cuentos de hadas. Es todo en lo que ella piensa, cabalgando con el viento. Cuando estoy triste, ella viene a mí. Con mil sonrisas, que ella me regala. Está bien ella dice, está bien Toma cualquier cosa que quieras de mí, cualquier cosa, cualquier cosa. Vuela pequeña ala Si si, si, pequeña ala. Traducción del tema de Jimmy Hendrix, Little Wing ------------------------------------- Te necesito esta noche pequeña, ven a mí.

jueves, 3 de mayo de 2012

En el centro de muchos caminos

Y así me encuentro, paralizado frente a lo que queda por llegar. Es más sencillo hablar de caminos, que de circunstancias. Será mañana cuando tenga que visitar a una mujer que no he visto en mi vida y será esa la mujer la que, de un modo u otro marque una señal, la que tenga que aceptar o no. Lo que más me jode de esta situación de parálisis y no mental precisamente, es que sea yo el que tenga que demostrar mi cordura o mi locura controlada, locura por llamarlo de algun modo, no creo que haga cosas que otros no hagais, haceis o quizá en un futuro cometereis. Por que como hombre que somos,las imperfecciones son el bastión que nos hacen ser inferiores a cualquier ser animal de universo. A su vez deseo que pase esta angustia, esa mujer, que pase lo que tenga que pasar y luego me lo cuenten, cuando pueda caminar sin tropezar, pero amigos, ese es un sueño y como tal un día antes de tan importante encuentro pienso pasarlo metido en la cama, dormitando cual marmota ayudado de algo de química. Así pues.....zzzzzzzzzzzzzzzzzzzz