miércoles, 9 de enero de 2013

A veces soy yo y a veces me niego





¿Quién no ha sentido alguna vez la necesidad de correr, de romper con todo, de huir, de hacerse un ovillo con el solitario deseo de que el tiempo pase? 
En días me busco, en días me encuentro y en días me suicido. 
No me he movido pero no estoy donde estaba. Quiero saber si soy verdad o si me engaño. 
A veces camino sola, a veces la soledad me acompaña, a veces me rio de mi y a veces la risa soy yo. 
A veces hablo pero no me escucho, a veces me escucho pero no puedo hablar. 
A veces me cayo y todo por que a veces quiero ser yo y a veces me niego.
Entonces sufro y mi corazón hecho papel y lapicero escribe renglones desesperados y mis ojos, mis ojos lloran arena.
Mi alma huye perseguida por mí misma. Mi sangre acaricia la esperanza y busco mis manos para protegerme, son de humo, un humo podrido, desdentado y yonki y todo por que a veces quiero ser yo y pero a veces me niego.

Soy cada uno de los lugares en los que he estado,
soy los caminos que me quedan por recorrer,
soy los puentes que dinamito cuando me marcho, que si tengo que volver ya volveré por otro lado. 
Soy cada una de las cicatrices perdidas en cada batalla y soy la que origina dicha batalla.
Soy un sueño en el que tengo una pesadilla por no poder soñar,
soy lo que me hace llorar y cuando lloro soy yo cada una de mis lagrimas.
Soy el cartel de aforo completo de un tanatorio,
soy… soy la resaca de un abstemio de besos,
soy la lluvia y soy el charco.

Soy la necesidad de que algún día el amor mueva el mundo.


De un poeta que es cómico o a la inversa.



jueves, 3 de enero de 2013

The game is on


Ya estamos en un nuevo año, como si eso fuese a cambiar algo. Tan sólo nos hacemos más viejos y mayores y encima lo celebramos comiendo uvas.

Mis mejores deseos de felicidad son para todos los dias, mis mayores promesas son para cada día que pasa. Mi gratitud es eterna para aquellos que están cerca y lejos, pero míos, día a día....

Hoy no diré más que lo siguiente...

                                                       

The game is on, the game is on
You and I
The feeling I had
It’s coming back again
The world went dark, as did the rest in life
Hold on my love, I say
Hold on my love
When my head is getting cloudy
And my words are getting dark
When my pain frees all my anger
’Cause I crave, yeah I crave to catch, I crave to catch a spark

And if I’m saying I don’t love you, it’s just because I do,
It’s just because I do

It’s just because I can’t
Let you see all of these parts, still hanging in the air
Oh god I wish they formed a person
Who we could love, who we could love from now on
But instead I’m still against them
And I would love to see them go, I would love to see them go

You and I
The feeling I had
It’s coming back again

You wrapped your arms around my soul
I could never live without you
And now we’re waiting for the sun to come to melt this cold black snow
All our dreams put on the shelves
But I’m sure we'll let them know
Who we are

You and I
The feeling we have
It’s coming back again


Selah sue. "Just Because I Do"



viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Hijos?


Como todas las especies animales (en la que nos incluímos la especie humana), todas compartimos una serie de necesidades, cobijo y compañía, alimentos, evitación del dolor, la procreación, etc.
Lo que nos diferencia de los animales, haciéndonos llamar por ello así, animales humanos, es que tenemos la capacidad del raciocinio. Esta característica, hace que hagamos y vivamos de una manera muy diferente a la puramente animal con los beneficios que nos aporta y a su vez hace que seamos la especie animal mayormente devastadora de todas.

Centrándome en la procreación, en tener descendientes, hijos, hubo épocas o años en los que no me lo  plateaba por mi edad, o por mi  estabilidad, bien emocional o económica, sí existieron en mí deseos de ser madre. Debe ser precioso vivir un embarazo, tener a un bebé y cuidar de él, así como disfrutar de todo el cambio que en uno se experimente al ser madre o padre.





pero en el presente y  teniendo cubiertos  los factores que citaba (estabilidad en todos los sentidos), cubiertos, es algo que soslayo por dos motivos:

El primero y el más importante, es que no lo contemplo, así como yo veo y practico la vida. Nunca tendría un hijo, cuando a unos cuantos kilómetros, millones se mueren de HAMBRE, cada día. Es algo que no termino de concebir en cuanto a las parejas, en general. Ser conscientes de que ocurre, cada día y ni siquiera plantearlo ó pensarlo... siguiendo las directrices que parecen decir esta mierda de sociedad. Es algo que nunca entenderé. Y más aún, cuando por suerte, he vivido y sigo viviendo la llegada en nuestras vidas, de dos criaturas a la familia, que fueron abandonadas al nacer en un peligroso camino de  Etiopía. Y sin saber ni siquiera su fecha exacta de nacimiento, con sus pocos meses de vida, se aferraban al biberón, a la vida misma cuando llegaron a España. Tras pasar las enfermedades que traían, hoy en día son dos niños preciosos que dan una alegría inmensa a su madre y a los que estamos cerca de ellos, como cualquier otro niño/a, que pertenece a la familia y no haya sido adoptado, pero a su vez con una gigantesca diferencia.

Como decía yo no contemplaría tener un hijo propio, pudiendo salvar una vida. Por desgracia, no puedo adoptar, ya me informé hace unos años. Y es curioso, si lo piensas. Yo no puedo adoptar, debido a unos problemas que no vienen al caso, pero nadie me exige ni pone ningún pero, al que yo lo tuviese, aunque no fuese lo más conveniente para el niño. 
Y es que luego uno se asombra cuando ve las noticias y pasas cosas con los niños, y esos niños son traídos al mundo sin ser deseados, o sin estar preparados, porque señores, no todo el mundo vale para asumir la mayor responsabilidad de un adulto. Que es, crear una vida, que deja de ser un bebé al poco tiempo, creas y crias a un ser humano, y de uno mismo depende de cómo lo hagas, y el resultado será lo que tú hayas o no hayas hecho... Deberían de dar carnets, hacer pruebas, o algo, para considerar aptas a las personas para ejercer como padres o no. De la misma manera que se hace cuando quieres adoptar, porque siempre se busca el bien para ese niño, que será un adulto de una manera u otra en función de muchas cosas, pero no cabe duda, las principales, las que aportan los padres.

Así que a quien no se le remueva algo dentro de sí mismo/a al ver que detrás de estas imagenes,  donde al margen de una mirada estática, hay una vida en movimiento, con deseos, con dolor, con hambre, estos niños que han tenido la mala suerte de nacer en un lugar y en un momento equivocado. Pensar en todo esto, y no replantearse la vida en sí, vuelve a dejar la huella de la mano humana.



No vale mirar para otro lado, estos miles de niños necesitan ayuda, y muchos de ellos, los que son abandonados a su suerte, que esperan en un orfanato son la vida que yo desearía dar y que me diesen. 


Sí, esto es de verdad........

El segundo motivo por el cual no voy a tener hijos, porque ya me han dicho muchas veces - uys, pues si no puedes adoptar, quédate tú embarazada..- Mi respuesta es la misma, con que sangre fría traigo yo una vida a este MUNDO!!!!. No me hago responsable de ello, sencillamente.

Volviendo a nuestra sociedad, aquí a España, dónde a cierta edad tienes que estar ya casado, a tal edad tener un niño o ya dos... esa es la "programación"  hago el siguiente planteamiento: El hecho de tener un hijo, es una decisión puramente egoista, decides traer un vida al mundo, tener un hijo con lo que ello conlleva. Dejar millones de cosas, apartadas u olvidadas ya que tu tiempo, tu visión de la vida en sí, se verá modificada y cambiada con la llegada de esa vida, de ese bebé, que luego será un adolescente con o sin problemas, pero un adolescente al fin al cabo, todos lo hemos sido, y muchos hemos dado problemas en casa, o han tenido problemas fuera de casa, que termina repercutiendo en toda la familia.... así para tu vida. 

Partiendo de la base de ese planteamiento egoista, yo egoístamente decido no tener hijos, no quiero cambiar nada de lo mucho que me ha costado conseguir. Me gusta mi vida como es, con mis perras, mis gatas, mis viajes, mis siestas, mis fiestas en casa, sin un horario que seguir, excepto el del trabajo, con toda la libertad de probar todo lo nuevo que quiera. No quiero depender de nada más, que no sea de lo imprescindible y eso ya molesta..... me gusta tener tiempo para mí, mi pareja, mis amigos, mi familia. Sí, no cabe duda que me gusta mi vida así, tal y como es. 
Es algo que he durante años he pensado y madurado, como se ve, he llegado a la conclusión. No sé como sería siendo una madre, pero es algo que no ocurrirá, más allá de ser la madre de mis hijas peludas (perras-gatas), porque sé mis virtudes y también mis defectos, la paciencia es algo que no combina muy bien conmigo, por ejemplo, y muchas pequeñas cosas que dan lugar a una gran decisión.

A todos y todas que sí tenéis en mente ser padres, ojalá de niños que sin ellos se morirán, o genéticos, mucha suerte!

Además, digo yo.... si yo siempre seguiré siendo una niña, tenga la edad que sea... Seré la eterna soñadora........Pues a disfrutar de ello todo lo que se pueda y más. 




lunes, 12 de noviembre de 2012

La Banda Sonora de nuestras vidas

A lo largo de los años, al margen de los que tengan quien lea esto, hay momentos claves o muy importantes de nuestra vida.
Cada uno de esos momentos, edades o tramos, quedan marcados en nosotros. Evidentemente en nuestros recuerdos, pero algunos guardan algo de aquello. Una foto, una carta, un tatuaje y como no una canción o varias... que relacionas con aquellos momentos.

Es por ello, que al margen de tatuajes, la música también ha estado en todas la etapas y momentos de mi vida, incluidas las personas que durante ese momento formaban parte de ella.

Si pienso en mi infancia, pienso en mi padre y me veo en la parte de atrás del coche, tumbada o  con el cuerpo metido entre los dos asientos delanteros mirando las manos de mi padre en el volante, escuchando a Mike OldfieldMoonlight Shadow, Five milles out, Family man, Tubullar Bells......



Si doy un salto a mi turbulenta adolescencia, el negro era mi color, pantalones de vinilo, vestidos vaporosos, cabello muy largo y teñido de negro, cadenas, maquillaje, sí, gótica-siniestra. Dependiendo del día y de mi estado de humor. Por aquel entonces The Cure, New Model Army y Joy Division con su incansable tema Love will tear us apart.....


Cuando aún el negro formaba parte de mi vestimenta, a pesar de empezar a llevar vaqueros de vez en cuando y cortarme un poco el pelo, me dejé llevar por ramas más oscuras o duras Sepultura, Metallica, Alice in Chains. En fin una remezcla de lo de antes, lo más extremo y empezaba a escuchar música diferente como Placebo, Radiohead, Smashing Pumpkins, The Killers......


Tras mi primera relación de casi cuatro años, terrible. Salí unos meses con un chico, que sinceramente en lo que a lo musical se refiere no aportó nada nuevo a mi vida, tan sólo un gran disgusto y susto.

Luego conocí a alguien que marcó una nueva etapa musical en mi vida. Conocí nuevos grupos, miles de canciones acompañados de grandes momentos y mucha música pop. Lo más duro que con él escuché fue Marilyn Manson. Pero la música formaba un importante plano en nuestra relación. Al margen que él hiciese música. David Bowie y Radiohead y su discografía. Una canción  Fake plastic trees ...siempre estaban ahí, eran un clásico.


En la locura que a veces se convierte la vida de uno, una en mi caso, me vi a los 25 años tan perdida, que no podría ponerle una banda sonora que no fuese algo tan caótico como quizá el buenísimo tema principal de Requiem for a dream. Y a ese caos que duró más tiempo del que hubiese deseado, aparecieron de nuevo temas de Depeche Mode, Bob Marley, Tupac o The Madness.

A pesar de esos años de cambios, en lo musical y en la vida, siempre que podía escuchaba a Placebo a Radiohead a Smashing...... buscando la estabilidad emocional en la música, como si al escucharla, la vida, el cambio se produciría al instante, pero lógicamente no fue así. Uno puede irse muy lejos, pero su cabeza siempre va con él.

Desde hace casi cinco años, la banda sonora de mi vida es la perfecta. Porque entran aquellas canciones y grupos que daban y dan calma en el pasado en la actualidad. Como nuevos grupos con sus nuevas canciones que van formando parte del día a día de mi vida. Jeniferever, Last days of April, Sigur Rós, esas canciones de los 80, que tanta gracia como gusto dan escucharlas.... Pero si desde hace esos casi cinco años al presente destaco a un músico es a Jeff Buckley, guapísimo, y temas como Lover, You Should´ve Come Over, So Real y Forget her..... que gran voz, ahogada en un río.




¿Y tú? ¿Cuál sería la banda sonora de tu vida?


Pd. Señor A. he pasado ya del tema del Tizziano Ferro, el de "perdonaa""excusaa", ahora suena un tema de los 80 cantado por una mujer, que Placebo hace tampoco mucho versionó.

domingo, 28 de octubre de 2012

El arte de las mujeres


No me gusta generalizar, cada uno es un mundo y sus circunstancias. Eso quiero que quede claro antes de desarrollar esta visión general que ciertamente se da en muchos casos y en las mujeres.

El arte de las mujeres o mejor dicho las "malas artes" de las mujeres, incluidas en este grupo por supuesto nuestras propias madres.
Tienen la capacidad, gran capacidad de que de una forma u otra se haga lo que ellas quieren. Cierto es, que quizá muchas veces no sean conscientes de que están manipulando a su pareja, hijos, etc. como cierto es, que en demasiadas ocasiones usan esa vía de manipulación hacia quien dicen que quieren, para conseguir un fin propio. Conseguir lo que ella quiere para sí misma.Teniendo así el control.

Esa manipulación, de la que los hombres, no parecen darse cuenta, está compuesta de diferentes formas y usos. Pongamos un ejemplo, cuando una mujer para conseguir algo que ella quiera, le dice al "otro", - vamos tú haz lo que quieras, pero yo te lo digo por tu bien- o - y que vas a conseguir con hacer esto u aquello, ir con esas personas (aquí, el abanico es muy grande), si yo lo que quiero es estar contigo, y  hacemos lo que tú quieras.
También existe las que usan el chantaje emocional, siempre con el mismo fin, de que se haga lo que ellas quieren usando el sexo o no usándolo, ya me entendéis.

A todo esto, ellas saben muy bien como usar sus propias debilidades, miedos, celos, así como los del otro, para conformar la tela de araña, en la que casi siempre se ve atrapado uno. Todo este ritual, puede venir acompañado de: 

Largas e interminables conversaciones en las que
ella le recuerda, todo aquello que le ha pasado por no hacer lo que decía en otras ocasiones.
Recordándole que él la había prometido esto y aquello y estaba pensando en incumplirlo....
  





En otras ocasiones, la conversación apenas tiene
lugar, y lo que aparece es un gran enfado, con 
amenazas, con palabras en las que pone en duda
el amor que siente él por ella..... apareciendo muchas veces la frase "y tu decías que me querías y ahora vas y haces esto" o - "yo no pensaba que eras así, que te importaba más de lo que estás demostrando" - "y tú dices que me quieres?, pues si no me quisieras a lo mejor estaría mejor y sería más feliz".... Reproches y amenazas, sí. 
Hasta que ella se marche herida en su orgullo y espere que en breve tiempo él la llame y la diga que tiene razón y que hará lo que ella dice. Apareciendo una leve sonrisita en la cara de ella.


Toda esta serie de imágenes, puede ser el ejemplo de una situación.
Pero el momento "llorar porque no haces lo que quiero, sin que él lo sepa", es uno de los  métodos que más puede incomodar a la par que enternecer a un hombre. Que termina cediendo a sus palabras con tal de verla bien, animándola, besándola.... olvidándose por completo de lo que él quiere o mejor dicho quería hacer, pasando por alto, que al  margen de todo, y lo mucho que puedas amar a esa mujer, él es lo suficiente-mente adulto y maduro para tomar sus decisiones, sin la necesidad de que le monten un "numerito"  por problemas que radican únicamente en ella.




Que se dé alguna de estas situaciones a lo largo de tu vida, ya seas hombre o mujer, al menos una vez es una certeza. Sí, no cabe duda, las mujeres sabemos mucho sobre la sensibilidad, el cariño y sobre todo lo que no nos gusta en nuestra vida. En ocasiones que salga mucho con sus amigos (sin que ella vaya), un plan sólo de chicos, por una exnovia y la relación o posible relación que pueda tener con ella, porque, aunque no lo 
haga a propósito, él no tenga en cuenta el trabajo en la casa de uno y del otro, que no se haya dado cuenta de que está triste, se haya puesto más bonita, para las mujeres pasa a ser un egocéntrico. Y puede que lo sea, que los hay, como todo.
Por otro lado están los hombres y el fin de satisfacer  la vida a su novia, mujer o incluso madre, a veces parece que tenga miedo a las reacciones de ellas, y en muchas ocasiones el fin no es único y por amor, es porque en su vida sexual, a él no le falte lo que más le gusta. (y esta, es otra gran generalidad). 
La manipulación directa o indirecta que los hombres sufren, es un gen a eliminar, salvo en caso justificado, de las mujeres que tambien intentan manipular a las mismas mujeres, y dejar vivir la vida del otro como desee y nunca olvidar que dos personas están juntas porque ambos quieren, pero eso no les convierte en una sola. La independencia en una relación, que cada cuál tenga "sus momentos",  creo que es un gran paso para la longevidad de esa relación.

Y no diré, que como mujer que soy, no lo haya hecho. Inconscientemente la gran mayoría de las veces y consciente, sobre todo cuando era jovencita. Pero me bastó con ser consciente del daño innecesario que puedo ocasionar a quien quiero y lo mal que me he sentido después. Eso pasó a las historias de mi historia pasada.


jueves, 25 de octubre de 2012

Un día ordinario

Un día cualquiera, para la inmensa parte del mundo, un sabado ordinario, uno más en otoño yo hice un juramento. Bueno yo no fuí la única. 
En un bonito lugar se celebraba una boda, en la que todos aquellas que personas que son importantes en la vida de dos personas se juntan para celebrar esa unión, ese momento, ese día... y hasta en ese día las personas que no están fisicamente hablando, hicieron  presencia. Y lloraron de alegría en el preciso momento en el que todo aquello que se celebraba en el exterior, continuaba en el interior de un nada ordinario salón.
Ella, la novia, era pequeñita y morena. Iba vestida con un bonito y atípico (no lo suficiente) vestido de novia. Un pequeño ramo de lilas con pequeñas florecitas en blanco. Las mismas flores que adornaban su pelo. Los zapatos de tacón, apenas le duraron puestos el paseo del coche hasta el bonito "altar" donde la esperaba el que iba a ser su marido.

El, iba vestido con un elegante traje, nada típico de novio, con una bonita corbata lila. Recién afeitado y con el pelo más o menos en su sitio, por el aire que corría, esperaba sonriente cuando vió aparecer a la  novia del bracete de su padre. Sonreía, a la par que un mar de nervios se notaba le corría por dentro.

Mientras ocurría todo esto sonaba esta canción:


Después sonaron más canciones, una más cuando ya habían dado el sí quiero del grupo Phoneix, después ambos fueron a un gran jardín que estaba en la misma finca, donde los cisnes nadaban tranquilos por un lago para que les hicieran fotos, unas fotos poco típicas, no valía posar, no había que posar, el album lo querían así, de momentos, de abrazos, de besos, de espontaneidad.


Mientras les hacía las fotografías, los invitados disfrutaban comiendo un coctel con extraños nombres, pero por los parabienes, exquisitos. Momento de confesiones entre ambos y muchas risas.


Cuando entraron al salón para la comida sono el tema "I feel godd" de James Brown, que puso en pie al personal, bailando a su manera funky y cantando también. Algo inesperado y divertido.

Pero para inesperado y divertido, fué tras la comida, sin espadas, el balls de los novios, comenzó con el Danubio azul, pero el disco se ralló y comenzó entonces fragmentos de las más orteras y con baile, canciones de los 70 y 80, que los novios (previos ensayos de risa en su casa) ya tenía preparados, así que si sonaba una como, "she is a maniac" de la película Flash Dance, el baile era lo más parecido, con el toque de idiotez y humor que les hace gala.

Sí, un día ordinario, otro día más, el día que me casé con Abel. Uno de los mejores ordinarios días de mi vida.

martes, 16 de octubre de 2012

Mi primera "Petite mort"




Le conocí en un local del centro de la ciudad, era pequeño y estaba iluminado con una sugerente luz tenue y velitas en cada una de las mesas. Yo estaba esperando a una amiga, que se estaba retrasando. Abrí mi bolso para mirar, por quinta vez, si me había llamado y de paso la hora que era, cuando sentí una presencia enorme a mi lado. Fue cuando levanté mi cabeza poniendo cara y cuerpo al osado que se había parado delante de mi mesa. Sin pronunciar palabra, sólo con una sonrisa de medio lado y una profunda mirada, se acercó y se presentó. Pude darme cuenta que su acento hacía juego con su nombre y con su aspecto, era de algún país nórdico seguro. 
Nos tomamos un par de copas y confirmado, era sueco. Realmente son de otra raza.... Me sugirió ir a dar un paseo, al que accedí. Fue al levantarme comprobar que era alto, muy alto, yo soy de media talla y con los tacones pues algo más puedo parecer, pero es que él pasaba del 1,90.

Por cierto, mi amiga me envió un sms diciendo que llegaría pero más tarde, yo la contesté que ya nos veríamos mejor otro día. Asunto zanjado.

Salimos del local y caminamos sin rumbo hasta que, tras caminar varias calles, vimos una taberna y decidimos entrar a tomar unas cervezas. Allí la iluminación era todo, menos tenue, así que pude observarle o más bien hacer un escaner visual al completo. Su pelo era de color ceniza y lo llevaba corto a excepción de la zona del flequillo, que la tenía más larga tenía forma de pico. Su cara era angulosa los pómulos y mandíbula marcados. Su piel era blanca, aunque no una piel rosada y su ojos eran azules, pero no claros , era un azul  como el azul de la profundidad del mar. Nariz pequeña que contrastaba con sus rosados y marcados labios. Por lo que pude entrever su dentadura era alineada, y sus dientes grandes, aunque para grandes sus manos, dedos largos, preciosas, las tenía muy cuidadas. A través de su ropa se podía adivinar un cuerpo estilizado aunque delgado. Se notaba que era muy inberbe, así pues la perilla que llevaba le daba un toque masculino y probablemente con ella pareciera más cercano a su verdadera edad.

Me recordaba pero más atractivo, a "Holder", el policía de una serie que sigo, The Killing, pero la version americana. Curiosamente el actor es sueco o noruego...

Tras un par de Heineken salimos. Yo esperé, quería saber que dirección tomaría, pero mi cuerpo se estremeció cuando le sentí detrás de mí, sujetando mi cintura y diciéndome al oído que si tomábamos la próxima en su casa. Accedí sin mediar palabra. Buscamos un taxi y dio una dirección que no recuerdo. Fue desde ese instante cuando comenzó mi agonía, dulce agonía.
Se inclinó hacia delante y se puso a conversar con el taxista, yo no prestaba atención, miraba pasar las luces de la ciudad hasta que puso su mano sobre mi rodilla, su gran mano. Comenzó a deslizarla muy lentamente por mi muslo, sentí excitación, y deseaba que siguiera subiendo su mano, pero no fue así. Sus dedos jugaban en mi muslo, llegando a tocar el fino pliegue que se formaba entre mi piel y la ropa interior. Cerré los ojos y abrí las piernas invitándole a ampliar sus caricias, pero a pesar de pasear sus manos por cada uno de mis muslos, apretándolos y jugando con sus dedos no llegó a más. Le dijo al taxista, con el que no dejó de hablar ni un momento, que parase donde pudiera. Fue cuando cerré mis piernas, queriendo atrapar el momento, pero el viaje había terminado. Y como si nada hubiese ocurrido, me dio la mano para salir del coche y en pocos pasos entramos al portal. Ambos manteníamos silencio, llamó al ascensor, lugar dónde yo esperaba que me tomase, me tocase, me follase, pero durante la subida el manteniendo cierta distancia, alargo su mano y acarició mis labios, entreabriendo mi boca. Yo quise lamerlo, chuparlo, saborearlo, pero escuché.. "shhsss", saco su dedo de mi boca y siguió haciendo lo había comenzado. La distancia física que existía a mi me parecía un abismo por el cual me quería caer. Llegamos.

Su casa, era de estilo moderno, colores fríos. El blanco y el negro predominaban, había estores en vez de cortinas, y un larguísimo sofá imitando piel frente a un gigantesco televisor. Me senté.
Empezó a sonar música, precisamente de un grupo de su país que me gustaba, tras preguntarme si estaba bien y si quería beber algo, traía dos cervezas, se sentó en la alfombra, justo delante de mí.


Repitió lo había comenzado en el taxi pero esta vez con las dos manos. Me tocaba, me acariciaba, sus manos ocupaban casi mi muslo entero y se acerco a mi boca y me besó. Su boca era aún más grande de lo que parecía, su lengua invadía mi suavemente mi boca mientras nuestra saliva fluía en ambas. Mientras me besaba sus manos seguían bajo mi falda e inesperadamente bajó mi húmedo tanga hasta quitármelo. Apresurada, le fui desabrochando los botones de su camisa, dejando su lampiño pecho y cuerpo al desnudo, le acaricié, toqué su suave piel. Estaba muy excitada y acerqué mis caderas a su cuerpo, quería rozarme y frotarme con su cuerpo, conseguí notar con mi desnudo sexo su erección a través de sus vaqueros. Se levantó y me cogió en brazos y me llevó a la cama.
Bajó la cremallera de mi vestido, lo quitó y lo dejó colocado en una silla, lo mismo hizo con mi sujetador. Allí estaba, desnuda, tremendamente excitada y deseosa, esperando a que él se desnudase también. Pero no lo hizo, se quedó con la camisa abierta, los vaqueros y me dijo - promete pequeñita, que tú estarás quieta - Y así hice mientras pude.





Se tumbó a mi lado y nos besamos, de una manera sucia, su gran lengua recorría mis labios para terminar en mi boca, la saliva brillaba por nuestras barbillas, mientras me tocaba la forma de mis clavículas bajando hasta mis pechos, que dibujó con sus dedos y luego apresó con su mano. Paró de besarme y se dirigió a la altura de mis pechos. Mis pezones estaban duros, mi piel erizada, la impaciencia me superaba. Beso el hueco de mis senos para luego lamer cado uno de los poros de mis erguidos pechos, recreándose en los pezones. Sus manos acariciaban mi vientre que vibraba al roce de sus dedos en mi ombligo. Me dio la vuelta, acarició, tocó, besó y lamió mi espalda, la cintura, las nalgas, que apresó entre sus manos, balbuceando algo que no pude entender. Tras ese recreo volví a estar boca arriba, me besó el vientre a la vez que abría  mis piernas, sentía el roce de su camisa en mis rodillas. Desde las cuales, subía con sus manos y su boca en dirección a mi palpitante sexo. Tocó mis ingles, las acarició y besó. Yo sentía una gran tensión, la humedad de mi sexo dispuesto a ser penetrado. Agonizaba de placer, y fue justo cuando juntó los fuertemente los labios de mi sexo cuando emití un leve grito de placer que se escapó de mi garganta. Jugó con mi sexo, sus dedos pasaban levemente por él, casi sin tocarlo. No podía estar quieta, mi pelvis, mis caderas se movían buscando más. Puso su dedo corazón justo donde los labios se junta, su largo dedo y comencé a moverme rítmicamente, buscando el roce con mi clítoris, lentamente su dedo fue desapareciendo entre mis labios, apresándolo. Él no lo movía, dejaba que fuese yo la que disfrutase con él, la que encontrase el placer. Sentí que estaba cerca del orgasmo y mis movimientos eran cada vez más rápidos. Cuando quitó el dedo. Dejando mi cuerpo en movimiento, mis jadeos y mi placer abocados a la nada, acerqué mi mano para tocarme y él de nuevo la quitó. Mi excitación era tal, que sentía ganas hasta de llorar.



Entonces su respiración, el calor de su aliento estaba cerca, sentí como me soplaba y con sus manos volvió a jugar alrededor de mi sexo, frotando mis labios, apretándolos. Entonces su lengua invadió mis apresados labios, el placer más doloroso que jamás había sentido. Agarré su flequillo, incorporando parte de mi cuerpo, quería mirar, pero volvió a soltar mi mano poniéndola sobre la cama. Cerré los ojos, cuando sujetando mis piernas me lamió una y mil veces, yo me movía al ritmo tranquilo de su lengua y dijo algo - no corras pequeña, deja que el orgasmo llegue a tí - 

Así hice, me quedé lo más quita posible y me recreé en el placer que sentía. Llegó el momento del orgasmo que no sabría definir, sólo sé que se vio prolongado al introducir en el momento exacto su dedo en mi vagina, acariciándome por dentro y sintiendo cada una de las contracciones involuntarias que emanaba a la vez que eyaculaba, o al menos eso creí.

Lentamente todo paró. Sólo podía escuchar los latidos fuertes y rápidos de mi corazón, si abría los ojos todo era una nebulosa de color azul, no podía moverme. Mi cuerpo era un peso sin aparente vida, pensaba "te quiero", a ese desconocido, sí. Y de la misma postura me quedé durante un tiempo que no sabría concretar, sentí que me tapaba con la sábana y caí en en un letargo que acabó convirtiéndose en un profundo y pesado sueño, sintiéndome feliz, de estar ahí...