A mí no es que me encante dibujar es que hacerlo me evade, relaja y en cierto modo me abstrae de lo que no me interesa. Puedo pasar horas y debido a mi estado actual, me ayuda muchísimo. Supongo que no dibujo ni peor ni mejor que a cualquiera que le guste, pero no negaré que los resultados de mis "obras" son buenos y significativos.
Pero como hablaba del poder en las manos, entonces podríamos hablar de dos pintores: Juan Francisco Casas y el realismo de Paul Cadden. El primero hace sus obras con tan sólo un papel y bolígrafo bic. El segundo Paul lo hace utilizando papel, o papel de agua y grafito, y tan sólo haya que ver los resultados de sus obras para saber que el poder sí está en sus manos!
Para muestra un ejemplo de la obra de ambos:
Obra de Juan Francisco Casas. Técnica utilizada bolígrafo bic y papel
En una alfombra de agua
bordo mis días,
mis dioses y mis males.
En una alfombra de hierba
bordo mis penas de rojo,
mis mañanas de azul,
mis aldeas de amarillo y mis panes de miel.
En una alfombra de tierra
bordo mi fugacidad.
Allí bordo mi noche,
mi hambre,
mi duelo
y el barco bélico de mis desesperaciones
que surca un millar de aguas,
las aguas de la inquietud,
las aguas de la inmortalidad.
En una alfombra de agua
bordo mis días,
mis dioses y mis males.
En una alfombra de hierba
bordo mis penas de rojo,
mis mañanas de azul,
mis aldeas de amarillo y mis panes de miel.
En una alfombra de tierra
bordo mi fugacidad.
Allí bordo mi noche,
mi hambre,
mi duelo
y el barco bélico de mis desesperaciones
que surca un millar de aguas,
las aguas de la inquietud,
las aguas de la inmortalidad.
Adoro la soledad. Y el silencio. Estoy en la cama y desde ésta, puedo ver la luna cuando no se esconde, puedo escuchar la sinfonía perfecta que emiten los pájaros que por aquí habitan. Adoro mirar la cama en la que estoy y ver a dos vidas felinas, a dos las dos pequeñas panteras que son mis gatas y poder acariciarlas, mientras leo, mientras escribo, mientras pienso.
La otra parte de soledad que disfruto, la aprovecho dibujando, tejiendo formas y dándolas color o quizá limitarme al grafito. Crear me evade, el tiempo no existe. Soy yo y mi obra y yo dentro de la misma.
Estar sólo es aprender de uno mismo, disfrutar de uno mismo y cuidarse a sí mismo.
Y me siento la persona más afortunada, porque disfruto de esa soledad junto la existencia de un hombre, que lo respeta y por supuesto, ambos compartimos.
Puede parecer sencillo hablar desde mi perspectiva,
desde mi sentimiento de maltratada, pero si algo no es, precisamente es
sencillo. Partiendo de la base de que en muchas de las ocasiones no era
consciente de tal comportamiento para conmigo o de ser yo misma, inconsciente y
en ocasiones conscientemente la que propiciaba un altercado que podían dar
lugar a un bofetón, un mal gesto, desconfianza…A todo esto quiero añadir, que al margen de ser yo misma la que elegí estar
con determinadas personas, más que maltratada o humillada me sentía culpable de
que se diesen la mayor parte de la situaciones y al intentar enmendarlas
provocar una situación aún peor. No voy a justificarme en ningún momento bajo
el amparo de mi enfermedad, pero es inevitable tenerla en cuenta para asomarse
a comprender al menos algunas de mis extrañas o incorrectas decisiones. Del
mismo modo no justificaré a ninguna de la personas, bien por su pasado,
enfermedades, orgullo, celos o drogas hayan estado presentes. Porque eso ya
formaba parte de cada uno desde antes de conocernos.
El señor J. Por suerte muy lejano en mi memoria y
pensamientos, fue mi primera pareja, mi primer chico, un apoyo incondicional
hasta que mis miedos aparecían, era entonces cuando él se crecía y con ello su
ira y sus golpes. Siempre comprendí el origen de su comportamiento e intenté
ayudarle en todo lo que pude, pero una vez cometido el terrible error de
permitir un empujón, nada bueno puede presagiarseque en esa relación se mantenga. Yo fui
consciente del fin de aquello, cuando la golpeada fue un ser al que yo quería
mucho y no estaba dispuesta a aguantar nada referente al señor J.
Pasado un tiempo reclamé su ayuda por un graveproblema que tenía y él respondió a la
primera, fue entonces cuando el “perdón” sincero, salió de su ser. Lo acepté y
pasado ese tiempo cada uno continuó con su vida. Sin saber el uno del otro,
pero sin rencores de por medio.
La persona con la que peor, más humillada, apartada,
inclusive estúpidame he sentido es con
el señor M. Pero es que este hombre, se maltrata así mismo, así que no era
extraño que lo que al principio era un estímulo para su propia vida, el hecho
de compartirla conmigo, volviese a su origen pasado un tiempo. Estuve una
primera vez con él, aún no estaba tan enfermo, más adelante, con los años
volvimos a encontrarnos y volvimos a estar juntos. Es muy duro ver como la
persona que quieres no hace nada para ayudarse, ver que una gran inteligencia
se queda aparcada por una esquizofrenia ayudada con alcohol, marihuana y cocaína.
Durante esos casi dos años, yo ya estaba en tratamiento, yo entendía lo que me
pasaba, aunque cayese en errores constantes. Él, sólo vivía para sí mismo y en
ocasiones todo daba una vuelta de 360 grados y parecía que las cosas irían a
mejor, internarse en un centro, hacer ejercicio, dejar su medicación y aceptar
la del psiquiatra…. Pero a la hora de la verdad, todo se quedaba en un
espejismo que se rompió mil y una veces. Si él se caía yo le ayudaba a
levantarse como fuese, si yo me caía me levantaba sin ayuda. Nunca me pegó,
pero siempre tuve miedo de él. De sus reacciones, de cómo se levantaría, su
estado de humor, sus miradas despectivas….. Al final todo terminó cuando un día
me dijo que no me quería y al día siguiente recogió gran parte de sus cosas, su
perra y se marchó a su casa. Me quedé con la otra perra, abandonada por mi
pareja de un día para otro y el silencio se instauró entre nosotros, hasta que
un día me llamó, su perra se estaba muriendo y me pidió si podía ir a verla. La
perra sufrió un extraño fallo multiorganico y contra todas las expectativas,
vivió una semana más. Les llevéa la
casa donde convivíamos, las dos perras estuvieron juntas y esos días dieron
lugar a un gran paso por parte del orgulloso M. Al margen de las gracias y el
perdón, reconoció que se marchó para hacerme daño y poder hacer lo que quisiera
sin que yo le perturbase. Comenzó un cortejo por su parte que yo no iba a
secundar, yo ya tenía mi casita, había tomado la decisión de estar y vivir sola
y lo más importante, yo no le quería como pareja, mi sentimiento había muerto,
y tan sólo quería mirar hacia delante y seguir mejorándome día tras día. No
quería más daño, ni que me lo hicieran, ni mucho menos ser yo la que lo
ocasionase. En principio lo entendió muy bien, a las pocas semanas me pidió
dejar de tener contacto, porque con eso sufría. Hace tiempo que no sé de él,
sólo espero que se encuentre bien y mejor. Repito que nunca me pegó, pero sus
miradas, sus desaires, ignorarme y un largo etc, fue peor que una hostia bien
dada.
El señor A. Por lo que tengo entendido, que es bien poco o
lo mínimo, ha debido de cambiar mucho en años sin vernos ni hablarnos. Ya que
las personas que hace no mucho le han tratado han citado definiciones sobre
él,que me sorprenden, ver son dirigidas
para el Señor A. Que conocí, conviví y quise…..definiciones que van más lejos
de es un arrogante y un pedante, un me cae fatal, o se cree muy gracioso con su
cinismo y dramatismo sobre las cosas. Yo quiero creer que esa máscara que un
día creó a base de engaño y desconfianza ha llegado un punto que se ha
apoderado de él, sencillamente porque es más cómodo y no recibes daños
directos. El Señor A. Nunca me maltrató, siendo pareja o sin serlo, nos
utilizamos, nos dañamos hasta que de repente llegó el silencio por su parte. La
situación de una manera unilateral se torno a la más directa de las
ignorancias. De hablar a diario a nunca más, a ser consciente de que si estoy
allí, el no va y pide no verme allí donde esté. A pesar de mi más sincero
perdón por el daño que yo le he ocasionado en su vida, su respuesta es la nada.
Y esa nada es el maltrato psicológico que en mi persona se ha generado. Es la
bala que está en la recamara, todas las demás están fuera del cargador, del
arma que podemos llegar a ser las personas. Y no es amistad lo que quisiera, es
saber que no toda la culpa es mía. Es un saludo, es un no pasa nada si estamos
en el mismo habitáculo, nadie se siente mal… Es dejar esa máscara a un lado y
ser consciente de una vida que corre demasiado, casi más que uno mismo. El
señor A. Es mi último y querido maltratador desde una distancia infinita, que por mi parte sería cercana tan sólo con "algo", para poder cerrar definitivamente esa puerta que se quedó mal abierta.
Las Rosas son bellas, pero tienen espinas y hacen unas heridas que tardan en cicatrizar y duelen y molestan, pero así son las rosas.
Esta es mi historia sobre los que para mí han sido o son los maltratadores a lo largo de mi vida, así lo he sentido y siento y acepto las consecuencias de las mismas, pero es importante no dar tanta importancia al pasado y seguir con el día presente. Yo así soy feliz.
Hoy es un de esos días en el cual diría y digo, porque estoy sola, además sin motivo alguno, barbaridades, así que dejo unas cuantas verdades en palabras hecha fotos....
Estas palabras, sinceramente y dada que uno de mis grandes defectos es la impaciencia si uso habitualmente, intento ser así de educada, pero se queda en el intento.....
Dejo un tema de Nueva Vulcano, que por lo pegadizo que es, al final me ha terminado gustando, o es que me gusta por qué lo tengo todo el rato en la cabeza?......
Y este tema es de Skejby, y su tema "Cooking Club", que me gusta mucho, me invade la voz de Carmen o Hilda Hunt..... Depresión Food.
DEFINITIVAMENTE, DÍA PARA ESTAR SOLA, ESCUCHAR MÚSICA Y DIBUJAR...
No sería para nada justo, dedicar las palabras que describen a estos maltratadores de mi vida, que yo elegí, sin antes dejar unas interesnates letras de un especialista que pueden explicar el por qué de mis decisiones hasta hace unos años, que fuí consciente de mi enfermedad y de esa búsqueda del maltratador.
" El YO de estos sujetos
es muy frágil, y en consecuencia tienen grandes dificultades tanto para
contener la ansiedad de su realidad interna como para adecuarse a las
exigencias de la realidad externa.
Este hecho les lleva a
desarrollar sintomatologías suficientemente graves como para alejarlos de
aquello que les desborda y sobrepasa. Pueden hacer adicciones de todo
tipo, trastornos alimentarios, depresiones graves, etc.
Otra característica de
estos pacientes y que va ligada a la fragilidad yoica, es la inestabilidad
emocional permanente, que se traduce en la esfera comportamental y
relacional en una especie de montaña rusa sin rumbo definido, resultando
para las familias que conviven con ellos un verdadero caos constante.
Son enfermos con una
identidad de "si mismos" poco construida, les faltan puntos de anclaje que
les sujeten a la vida, viéndose obligados a menudo a tomar identidades
prestadas para no caer en un vacío interior. Este tipo de defensas los
mantiene en el límite de la enfermedad psicótica, resistiéndose a ella, lo
cual es una de las particularidades de estos enfermos.
En estos pacientes
podríamos pensar que un buen pronóstico pasaría por que el paciente fuera
consciente y responsable de su enfermedad, lo que le permitiría aceptar
una ayuda que posiblemente resultará larga y continuada en el tiempo.
Otra realidad a tener
en cuenta, es la de que hace falta una intervención multidisciplinar, ya
que son muchas las áreas de personalidad afectadas. Se requiere la
intervención del psiquiatra para administrar una medicación adecuada, la
intervención de un psicoterapeuta para tratar el mundo interno del
paciente, y también, a menudo, hace falta una estructura externa
continente que en función de la gravedad del enfermo puede proporcionar
diversas alternativas..." Ramón Torrá, Coordinador Técnico de ACAI-TLP.
Mencionaré a las personas que han sido por ese motivo, evidentemente siempre hay algo más allá, el cariño, la dependencia, el papel que has tomado en la relación, etc. A pesar de haber salido con muchos o varios chicos, sólo citaré a tres: J. A. y M.
Cuando llevábamos más de medio año de grupo, entraron a formar parte del mismo dos nuevas personas. Una de ellas, más que de su físico, recuerdo sus palabras bordes, a pesar que sinceras me provocaron un ataque de ansiedad, o salía de la sala a tomar aire.... o me la comía (verbalmente hablando). Desde su primeras palabras y como las dijo renegé de ella, me resultó una estúpida y lo que es la vida hoy en día es una de las personitas más grandes e importantes de mi vida. Tenía una hija adolescente que la estaba dando muchos problemas, violencia doméstica, en fin, una situación muy dura y difícil que había terminado con la denuncia de Ana P. a su hija.
La otra chica que entró, la recuerdo poco habladora y cada vez que lo hacía, había tal sentimiento de desesperación en ella que nos dejaba sin nada que decir. Anorexia, alcohol, muchas peleas con su marido y sus dos amores, sus dos hijos que eran el motivo, así decía ella, por el que merecía la pena vivir. Su nombre, Ana. Siempre iba muy arreglada, en su vestimenta, muy pintada, una gran fachada para esconder lo que allí se desvelaba.
Pasaron los lunes y un día, Esther, la terapeuta nos dijo que tenía algo que decirnos a las que allí estábamos, que éramos Rosa, Ana P. y yo. Rara vez hemos estado al completo en una sesión. Nos comunicó que Ana, la que vivía por sus niños ya no estaba, Ana se había suicidado.
Describir el cúmulo de sensaciones y emociones que se pasaron tras aquellas palabras sería francamente complicado. Inclusive en la actualidad. Por que de las miles preguntas que se me pasaron por la cabeza y formulé, sólo me dieron una respuesta, sus hijos no habían visto nada, que eso lo había cuidado muy bien.
Hoy en día, si pienso en esos días que tanto hablamos de Ana, o si pienso en puro acto tan respetable de tomar la decisión de dejar esta vida, son dos las sensaciones que más me abordan, culpabilidad y rabia. Hemos perdido a una guerrera...
Evidentemente tras aquello mi confirmación de no tener hijos se volvió y tambien lo digo en el presente más firme que nunca.
Aquel fatídico incidente dió lugar a una disgregación del grupo. Se notó el miedo en compañeras, la autoconfirmación de que es algo que nos puede pasar en otras, el caso es que diría que el grupo quedó reducido a tres personas. A Laura, y a sus 21 añitos la conmocionó tanto que dejó de ir. La "loqui", faltaba mucho, sólo éramos tres y terminamos la terapia las mismas hace unos meses.
Que si la terapia en grupo vale para algo??? me ha ayudado con mi enfermedad??? ya lo contestaré, ahora quiero tocar a una de mis gatas la tripita mientras juego con el portatil en mi cama.....
Ya han pasado 22 años de tu marcha, de tu ida sin despedirte, de tu ausencia.....
Como
diría cualquiera, "así es la vida", como digo yo es ASI ES LA MUERTE,
la muerte en vida porque el vacío, en un lugar indescriptible en mí, es
un abismo que nada ni nadie llena y nunca podrá ser ocupado por nada.
Es esa nada, la que ha hecho de mí lo que soy ahora.
Pero
sé que estás conmigo, así que cierro los ojos y me dejo de llenar de
tí, y puedo ver tu magia que me avisa que todo saldrá bien, logrando que
casualmente entre una gran y preciosa libélula en mi salón, que tras
tanta espera sea el día en dejaste este mundo que conocemos, el que yo
reciba la esperada carta, inclusive mi síncope, para tener que ir al
hospital y saber que todo está bien y tan sólo me hayan puesto cuatro
puntos en la ceja partida.
Ya
han pasado 22 años y sabes una cosa? ya no temo a la vida, ni al fin de
la misma. Tras esta obra teatral que todos representamos, estás tu, y
aunque no tema a la soledad sé que estaré con la mejor compañía.
Y si vuelvo a cerrar los ojos, en estos momentos puedo decir, que a pesar de todo, soy féliz.
¡Lo
que es la vida! y lo que es peor, ¿que hemos hecho con la nuestra?
Paseábamos
con los dedos entrelazados a la vez que jugábamos con los mismos. Nuestras
miradas, siempre cómplices, emitían destellos en forma de telegramas de pasión.
Breves, concisos y directos.
Tú cuerpo era mi cuerpo, tus fluidos formaban parte de los míos en aquellos
interminables castillos de sábanas que construíamos entre risas y gemidos.
Me invadiste literalmente, mil y una noche junto aquellas tardes de domingo que
se convertían en siestas atemporales. Descansabas entre mis senos a la vez que
apresabas contra tí mis nalgas, firmes y turgentes en aquellos días, intentando
detener el tiempo, en un acto de atraparme contigo para siempre.
Succioné tu sangre, bebí tu alma a traguitos lentos y engullí tu orgasmo
acompañado de lágrimas propiciadas por aquella sensación que sólo puede
definirse como plenitud.
Sucesión constante de deseo, de húmedas y abrumadoras historias inventadas o
reales que nos hacían los únicos protagonistas de todo aquello que deseamos
ser. De todo aquello que fuimos.
Y
ayer te encuentro entre la gente. Con la cabeza baja, con gesto de rabia, dolor
y orgullo forzado al ser vista antes de yo ser consciente que estás allí.
Cierto
es que han pasado muchos años. Cierto es que la distancia se interpuso en
nuestras vidas, pero igual de cierto es, que te quise lo mejor que supe y pude
hacerlo, que no hay daño irreparable en una vida elegida y sin duda cierto es
que te tuve felizmente entre mis piernas dándote aquella vida que existe en mí.
Y ahora te comportas como un auténtico desconocido…
¿Tanta
intimidad compartida para convertirse en un reproche de por vida? Que triste verdad?................
Pd. Pequeña loca, lo rescaté (este escrito) por tí.
Por los suelos, en el cesped, en un banco del parque, regando..... los desmayos cada vez son más frecuentes. Y estoy enfadada y mucho!!!!!!! Conmigo misma, todo hay que decirlo. Que estoy todo el día sin salir a la calle, exceptuando el jardín de mi casa, todo el día en pijama, el mismo pijama que hace cinco días, que estoy aproximadamente unas siete horas sentada en el sofá, escuchando series que me gustan, dibujando. Por que sólo dibujar me distrae, sólo pintar me evade y ha este ritmo no tendré sitio ni lugar dónde poner tantos árboles, tantas caras, tantas libélulas y mariposas, tantos años 20, tantas obras de papel acuarela que se llenan de mi, de estos momentos en los que la enfermedad me atrapa en casa, me hace perder el conocimiento, hace que tome muchas pastillas al día y a veces no pueda dormir más de cinco horas seguidas, como otras ocasiones en las que me paso el día dormitando despierta. Estoy cabreada, no puedo trabajar, no puedo conducir y se ha resuelto después de esperar durante tanto tanto tiempo el resultado, el tribunal considera que al menos un 55% de minusvalía tendré al menos un año, hasta una nueva revisión de mi salud mental, y a pesar de ser eso lo que quería, porque no puedo trabajar, sentir que un tribunal me ha dado una incapacidad permanente me daña, recordándome que tras electroencefalogramas, psicólogos, psiquiatra, terapia sigo estando a un límite, a vivir en una constante ciclotimia de la que no puedo escapar.........
Mañana amaneceré con un buen chichón en la frente, soy cabezota pero me pudo el marco de la puerta, así, sin avisar..........
La última vez que tuve un intento autolítico sonaba la canción de Ox eye. Por suerte y de nuevo, ni apreté lo suficiente y pedí ayuda rápidamente, otra vez que no me quería morir a pesar de intentarlo.
Pasado un tiempo, los lunes por la mañana siempre pertenecían al grupo, la fluidez con la que todas contábamos como nos había ido la semana, distaba mucho de aquellos primeros días, de silencios o de conversaciones para nada relacionadas con nuestra enfermedad.
Todas tenemos un Transtorno Límite de la Personalidad, está catalagodado como enfermedad mental, y alguna lleva algúna tipología añadida. Vease defininción de la enfermedad por Wikipedia: TLP
A mí me digeron que padecía este transtorno a los 27 años, la verdad que fué uno de los momentos más duros y más liberadores de mi vida. Poco a poco fuí comprendiendo, no sin muchas lágrimas que derramar, dolor, pena, culpabilidad..... que es un enfermedad que tengo desde que era casi una niña y que se manifiesta a partir de la adolescencia, cobrando fuerza hasta terminar desbocado. Así terminé yo, claro. Desde entonces me trato con medicación y psicoterapia, las autolesiones hoy por hoy siguen estando presentes, pero distan en el tiempo y en la frecuencia. Ser consciente de lo que tengo, hace que analice mis actuaciones, que las hable con la gente que está a mi lado, consiguiendo así, a la par que me ayudan, que nadie salga dañado, ni siquiera por una discusión absurda, de esas que tanto he tenido llevando siempre al límite la situación e incluso a la persona con la que discutía. Ya no miento, la mentira es el principio del pozo, del cual es demasiado complicado salir. Así que mejor que ni exista. Tras quedarme embarazada, buscado y deseado y perderlo de manera natural, es decir, un aborto espontáneo, pasaron muchas cosas, y muchas de ellas tuvieron que ver con las madres que conocía de mi terapia de grupo. Del sufrimiento de las mismas por sus hijos, de que llegasen a considerarlos salvavidas, o de los problemas psicológicos que con los años había traído a personas, que tienen una madre enferma, compañeras que tampoco tuvieron una infancia-adolescencia sencilla....... tomé la decisión de no tener hijos. Aquello fue demasiado comentado en el grupo, mi decisión hasta que ocurrio algo.....