jueves, 11 de octubre de 2012
Con los puños en alto.
Mi mundo, se reduce a un espacio de unos 450 metros cuadrados. En ellos convivo con mi amor y mis cuatro hijas peludas, dos perras y dos gatas. Más mi madre, mi hermano y cuñada, que pasan aquí los fines de semana.
Mi mundo se limita a ese espacio a esas personas, son las que me cuidan, son las que me levantan cada vez que me caigo literalmente. Los que me llevan en coche de acá para allá. Son las personas, es especial Abel y mi madre de las que en estos duros momentos dependo. Pero cuando estoy sola y siempre con cierto miedo, juego con mis perras, dibujo principalmente o leo. A veces, salgo fuera y disfruto viendo las platas, o tumbándome en el cesped mirando al cielo, como se mueven las nubes y sintiendo los rayos de sol en mi cuerpo.
Este es mi pequeño mundo, del que apenas salgo y nunca sola. Bueno es una imagen de una parte de él....
Puede ser un lugar maravilloso, pero para mí es mi maravillosa cárcel. Cuidada por fuera y preciosa por dentro, una cárcel hecha a mi medida y gusto, los cuadros son hechos por mí, y las libélulas aparecen en cualquier lugar. Mi casa es mi cárcel.
Quiero combatir como sea esta situación, pero llega un momento en que pierdo las esperanzas, y otros las recupero, recordándome lo fuerte que soy. Pero ante un síncope, que se presenta sin ningún tipo de aviso, esté sola o acompañada, que puedo hacer? Neurológicamente estoy bien, me han hecho todo tipo de pruebas, de la insulina en sangre, resonancias, tacs, encefalogramas, pruebas de la tensión, y todo está bien. Así que son síncopes de origen psicógeno, es decir provocados por el estrés, ansiedad y un largo etc. Antes cuando me sentía molesta por algo, no lo expresaba de una manera tranquila y normal, provocaba un huracán, ya no discuto, cuando estoy muy muy enfadada por lo que sea, no doy golpes, no me marcho, no busco ayuda en nadie externo a mi entorno, pero yo tengo una gran agresividad que contengo, y el resultado de tal contención, más, no saber parar de pensar, más mirar desde fuera, quien sufre lo que me pasa, y no saber relajarme dan lugar a la explosión, al síncope, al desmayo.
Los padezco desde junio, y mínimo una vez por semana sufro alguno. En muchas ocasiones no me ha pasado nada, pero en muchas otras ha tocado ir a urgencias y ale, aguja e hilo y a coser.
Casi todos los golpes han ido a la cara, cabeza, así que yo creo si hago una cuenta rápida, que de cuello para arriba llevo como más de 30 puntos en la cara, por suerte, me los han dado estéticos, y en la cabeza...., verme así, ya casi es una costumbre, con la cara ensangrentada, pero cada vez es igual de duro y dramático. Iba a subir una foto, pero para que....
Como no ceso en la lucha, para frenar de alguna manera las caídas, al fin tengo algo, mediante lo cual podré liberar mi agresividad y adrenalina:
Veamos si me ayuda, tanto como me han dicho y creo que así sea. No ceso en la lucha por la mejoría, al margen de tener una enfermedad, que parece ser que se va estabilizando.
Cuidadín ahora conmigo, si no me caigo yo antes, jajajjaja
Y dejo un tema que me da esa sensación, esa buena sensación, que necesito. Que ustedes la disfruten tanto como yo.
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